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El Farol y la Farola en la vida de Bilbao

En el tema del mobiliario urbano sobre el que se sustenta el entramado lumínico de la ciudad, Bilbao se ha tomado el tema de la diversidad como un punto nuclear. Sería mucho decir que cada calle tiene un modelo distinto de farolas, pero la cosa no queda muy lejos.

Veréis que el tema da para mucho y que la fama que tenemos los bilbaínos de ser un poco fanfarrones (faroleros o faroles) tal vez nos venga de tanto farol distinto que adorna nuestra ciudad

En Bilbao el farol siempre ha tenido enjundia siendo parte de la historia y la vida de la ciudad:

Recordemos el Farol de Artecalle cuya historia dio letra a una bilbainada

El farol de Artecalle

tiene viruela

la pequeña de Onzoño

se muere de ella

El farol de Artecalle

no alumbra ya

si no le echa “aseite”

se apagará.

O el hecho de que tengamos un  concurso gastronómico bajo el nombre de: “El Farol de Bilbao la Vieja” que se celebra desde el 2013

O que uno de los personajes claves en las fiestas de carnaval sea Farolín: el bilbaíno sobrado, el farolero que todos reconocemos, que no es de Bilbao porque Bilbao es suyo, y cuyo lema podría ser Semper Plus Ultra (Siempre más allá)

O que tengamos bares con el nombre El Farol

O que uno de los programas de radio con más solera sea El Farol, en radio Bilbao de la cadena SER, y que presenta Azul Tejerina,

O que forme parte de bilbainadas muy conocidas como

Disen que viene Erreña

En la metá del puente,

en la metá, metá

han ponido faroles

con cañas de pescar

O

Entre las angulitas

Entre las angulitas

había un pez gordo

Arrimamos el farol

y era un MOCORDO

así de grande

y así de gordo

O que en Semana Santa sea celebre la Procesión de los Faroles

O que tuviéramos talleres con solera en la manufacturación de Faroles para trenes o barcos

LISTADO DE FAROLAS PUBLICADAS

El Farol de Artecalle
Fanal
El bosque metálico y luminoso

El bosque metálico y luminoso

El Palacio Euskalduna, ubicado sobre el lugar donde estaba el astillero “Compañía Euskalduna de Construcción y Reparación de Buques”, acoge la escultura Bosque Metálico a modo de símbolo que une el pasado industrial y naval con el verdor de los bosques.
Si nos fijamos, las hojas de los árboles que conforman el conjunto escultórico son de cobre, un material que con el tiempo irá tornándose verdoso, como reflejo de la transición entre lo industrial y lo artístico.

La obra es fruto de la creación de los arquitectos del palacio Euskalduna: Federico Soriano y Dolores Palacios en 1999. En esta obra, la visión del bosque de día es espectacular, pero es de noche cuando alcanza el punto mágico gracias a su sistema y tratamiento de la luz

Fanal

En la explanada frente al Museo puede admirarse, especialmente al anochecer, la escultura titulada Fanal o Garden of Lights. Esta obra fue realizada por el escultor y docente alavés Juan Luis Moraza (1960) e instalada en el año 2001. La escultura es un bosque de farolas formado por unos 70 báculos y 90 focos.

La escultura ofrece una especial iluminación a la zona, simulando las luces de posición de un buque que alertan y llaman la atención del paseante. Moraza emplea un elemento tan común y público como una farola y los focos para crear un ambiente único y casi mágico en el centro de la ciudad. (texto de Ana Prado en Bilbaopedia)

El Farol de Artecalle

Próxima a la Ribera, hay una hornacina de la Santísima Trinidad iluminada eléctricamente y antaño con un farol al que nunca le faltaba aceite, .

A finales del siglo XIX habitaba en la Villa el escribano Juan de Onzoño, del que era fama que había empapelado al famoso y montaraz guerrillero carlista conocido como Cura Santa Cruz. Este notario tenía una hermana, doña Dionisia, la cual, viviendo enfrente de la hornacina se cuidada de alimentar de aceite la lamparilla. Con ocasión de la epidemia de viruela que asoló Bilbao por esa época, doña Dionisia enfermó y no pudo atender la lamparilla. Y nació la canción:

El farol de artecalle

tiene viruela

la pequeña de Onzoño

se muere de ella

El farol de Artecalle

no alumbra ya

si no le echa “aseite”

se apagará.

En las inundaciones del 27 de agosto de 1983 desapareció el farol pero fue repuesto por donación de la Peña Athletic del Casco Viejo y reinagurado en el año 2000.

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